Autores:
Omar Alvarez Fernandez
Sergio Imanol Valente Ledesma
Brandon Carranco Flores
DEFINICIÓN DE ANOREXIA
Definimos la anorexia como la pérdida del
apetito para perder peso de forma rápida mediante la restricción de la ingesta
de alimentos (usando muchas veces laxantes o diuréticos), especialmente
aquellos con alto contenido calórico.
Hay que marcar la diferencia entre la anorexia
nerviosa y la baja incorporación de alimentos, esta última no resulta
perjudicial siempre y cuando se siga una dieta variada en alimentos y el peso
corporal sea el adecuado para el individuo. Sin embargo podemos decir que la
primera es un trastorno psicológico que requiere tratamiento médico.
Las personas que sufren anorexia tienen una
imagen errónea de su cuerpo, se ven gordos cuando no lo están ya que tienen un
estado de extrema delgadez. Este tipo de enfermedad se basa en una gran
alteración de la conducta alimenticia que trata de mantener el peso corporal
debajo de los normal y un gran miedo a obtener peso.
Como dijimos antes, la pérdida de peso se obtiene
a través de ingerir cada vez menos cantidad de alimentos, en especial aquellos
con alto contenido calórico, la mayoría de los anoréxicos termina realizando
una dieta restringida acompañada de mucho ejercicio físico.
CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO
DE LA ANOREXIA
Es extremadamente complicado establecer
parámetros comunes responsables de este trastorno alimentario debido sobre todo
a su componente psicológico y a la gran variación de signos y síntomas entre
unos pacientes y otros.
Los estudios desarrollados que han intentado
determinar el origen de la enfermedad no han sido concluyentes, apuntando como
origen la suma de algunos de estos factores predisponentes:
Factores
individuales: Se ha hablado de un posible componente
genético ligado a la presencia del gen 5HT-2A, detectado en un gran número de
pacientes diagnosticados de este desorden alimentario y activado por
situaciones de malnutrición. Finalmente, se ha relacionado de forma
predominante la presencia de esta enfermedad con alteraciones psiquiátricas
como depresión mayor o trastorno obsesivo-compulsivo.
Factores
familiares: Presencia de alcoholismo y/o trastornos
psiquiátricos en familiares de primer grado (padres y hermanos).
Factores
culturales: Cánones de belleza inalcanzables impuestos
por la sociedad y un excesivo culto al cuerpo. Además de estos factores, el
inicio de dietas restrictivas es un factor precipitante de la enfermedad.
CONSECUENCIAS DE LA ANOREXIA
Las consecuencias son
debidas a la propia delgadez y a las acciones realizadas para conseguir la
pérdida de peso. Las manifestaciones secundarias a la delgadez se resuelven
cuando el peso aumenta.
Si la restricción alimentaria se inicia antes de la pubertad, la afectación física es mayor debido a que la falta de ingesta provoca pérdida de peso y detención del crecimiento; una vez pasada la pubertad, aunque se coma bien, ya no se crece porque los huesos largos han quedado soldados.
Con la pérdida de peso también se pierde la capa de grasa que se halla situada debajo de la piel, aumentando así la sensibilidad a la temperatura ambiental. Las manos y los pies están fríos, la piel seca y el pelo sin brillo y quebradizo, al igual que las uñas. Suele aparecer un vello fino y largo como una pelusa, llamado lanugo, en zonas donde normalmente no hay vello (espalda, brazos, mejillas). También se aprecian alteraciones en la pigmentación, protuberancias óseas y el vientre hundido.
Otras posibles complicaciones son las siguientes:
Si la restricción alimentaria se inicia antes de la pubertad, la afectación física es mayor debido a que la falta de ingesta provoca pérdida de peso y detención del crecimiento; una vez pasada la pubertad, aunque se coma bien, ya no se crece porque los huesos largos han quedado soldados.
Con la pérdida de peso también se pierde la capa de grasa que se halla situada debajo de la piel, aumentando así la sensibilidad a la temperatura ambiental. Las manos y los pies están fríos, la piel seca y el pelo sin brillo y quebradizo, al igual que las uñas. Suele aparecer un vello fino y largo como una pelusa, llamado lanugo, en zonas donde normalmente no hay vello (espalda, brazos, mejillas). También se aprecian alteraciones en la pigmentación, protuberancias óseas y el vientre hundido.
Otras posibles complicaciones son las siguientes:
- Alteraciones cardiovasculares. Las
pulsaciones cardíacas disminuyen y la presión arterial baja; esto a veces
produce mareos y arritmias (alteraciones del ritmo cardíaco) que pueden
causar un paro cardíaco y, como consecuencia, la muerte. La circulación
sanguínea de la periferia del cuerpo disminuida favorece que brazos y
piernas estén fríos y azulados.
- Alteraciones gastrointestinales. Náuseas,
vómitos, diarreas debidas al abuso de laxantes, estreñimiento, sensación
de saciedad precoz a causa de digestiones lentas y dolores abdominales son
las alteraciones habituales.
- Alteraciones sanguíneas. Anemia debida a
la falta de hierro y de ácido fólico en la alimentación.
- Alteraciones hormonales. Muchas son
secundarias a la delgadez y se recuperan cuando el peso aumenta. La
alteración en la secreción de las hormonas ováricas y el bajo peso
provocan la pérdida de la mestruación.
- Alteraciones óseas. Los huesos se
debilitan porque la masa ósea disminuye, pudiéndose fracturar con
facilidad. Si el inicio de la restricción alimentaria ocurre antes de la
pubertad, dará lugar a personas de baja estatura.
- Alteraciones renales. Deshidratación.
- Alteraciones psíquicas. Muchos pacientes
sufren trastornos afectivos, ansiedad y síntomas
obsesivo-compulsivos. Los rasgos obsesivos suelen ser muy intensos y
hallarse centrados en el tema alimentario. En ocasiones, los fuertes
sentimientos de culpa y desesperación cuando no consiguen controlar el
peso les provocan ideas, e incluso intentos, de suicidio. El sueño
disminuye en calidad, cantidad y profundidad.
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