Autores:
Omar Alvarez Fernandez
Sergio Imanol Valente Ledesma
Brandon Carranco Flores
PREVENCIÓN DE LA ANOREXIA
La detección precoz y ponerse en manos
de especialistas para seguir un tratamiento adecuado son las mejores armas para
combatir la anorexia, una vez establecida la enfermedad. Sin embargo, es mejor
prevenir su aparición con la difusión de programas de prevención y promoción de
la Salud en los ámbitos familiares, educativos y sociales, que permitirían
reducir el número de personas que desarrollan trastornos alimentarios cuyas
consecuencias pueden repercutir sobre su salud de forma irreversible.
PREVENIR LA ANOREXIA DESDE LA INFANCIA:
Estas son algunas claves que te
ayudarán a prevenir la anorexia en tus hijos o familiares de corta edad:
- Enseñar a los niños desde pequeños, tanto en casa como en la
escuela, la importancia de unos correctos hábitos alimenticios.
- Comer en familia siempre que sea posible, convirtiendo el momento
de la comida en una reunión agradable en la que se intercambian las
vivencias del día.
- Los menús deben ser variados e incluir todos los tipos de alimentos
necesarios para una correcta nutrición.
- Salvo que existan razones de salud, no se deben excluir alimentos
de la dieta del niño, pues todos son necesarios en su justa medida, aunque
sí se debe limitar el consumo de dulces y postres industriales,
sustituyéndolos, en la medida de lo posible, por otros hechos en casa.
- Probar con distintas verduras y frutas hasta encontrar las que más
le agraden. Aunque no le guste la coliflor, puede que le encanten las
espinacas.
- Establecer horarios de comida regulares. Mejor si la comida se
reparte en cuatro o cinco tomas a lo largo del día (desayuno, almuerzo,
comida, merienda y cena).
- Fomentar su autoestima. Es importante que conozca sus capacidades y
limitaciones, y aprenda a sentirse ajusto consigo mismo . Esto evitará
futuros complejos.
- Reforzar su autonomía y estimularle para que tenga sus propias
opiniones y resulte menos vulnerable a los mensajes de los medios de
comunicación y la publicidad que transmiten la idea de que tener un cuerpo
perfecto es sinónimo de éxito y felicidad, olvidando los valores de las
personas.
- Comentar con el niño estos mensajes sobre estética y alimentación
que difunden los medios de comunicación, razonando lo que es cierto y lo
que no, y enseñándole a valorar la salud por encima de los
condicionamientos estéticos.
- No proponerle metas, ni académicas ni deportivas, que superen sus
capacidades, para evitar frustraciones.
- Animarle a practicar ejercicio con regularidad. Es bueno para su
salud y le ayudará a mantenerse en forma.
- Facilitar sus relaciones sociales y su participación en actividades extraescolares, excursiones, visitas culturales programadas por el colegio, etc. Si se siente integrado socialmente, es difícil que al crecer piense que le van a rechazar por no cumplir unos cánones de belleza concretos.
- Establecer una buena comunicación dentro del ámbito familiar, para
que el niño se sienta seguro, y sea capaz de buscar el consejo y la ayuda
de su propia familia cuando se enfrente a situaciones que le resulten
difíciles o estresantes.
DESDE LA ADOLESENCIA:
- La mayoría de los casos de anorexia se dan en mujeres con edades
comprendidas entre los 14 y los 18 años. Jóvenes que han recibido un
falso mensaje que ensalza la delgadez como la representación del éxito, la
felicidad, lo correcto y lo natural. El deseo de cambiar el aspecto físico
no implica que se padezca una enfermedad mental, pero sí incrementa las
posibilidades de desarrollar un trastorno alimentario cuando se convierte
en una obsesión y se adoptan conductas inapropiadas. La adolescencia es
una etapa especialmente vulnerable porque la personalidad no está
suficientemente formada, de ahí la importancia de establecer programas de
prevención de la anorexia, para evitar el desarrollo de este y otros
trastornos alimentarios.
- Los educadores en contacto con adolescentes juegan un papel muy
importante en la detección precoz de los trastornos alimentarios, y deben
avisar a los familiares si observan alteraciones emocionales o cambios en
el comportamiento o el aspecto físico de los jóvenes.
- Si el joven necesita perder peso por motivos de salud, debe hacerlo
siempre bajo control médico y con el conocimiento de los padres. Si estos
observan que el deseo de perder peso está injustificado, o que el joven
empieza a reducir sin motivo la cantidad de comida, deben consultar
inmediatamente con un especialista.
- Los familiares deben evitar hacer comentarios despectivos sobre el
aspecto físico de otras personas. Se puede criticar una mala acción o el
mal carácter de alguien, pero no burlarse de su fealdad o gordura.
- En esta misma línea, se debe enseñar al adolescente a valorar las
virtudes de los otros en vez de juzgarlos por su aspecto físico.
- Favorecer la integración y convivencia entre personas procedentes
de distintos ámbitos sociales y culturales, ayuda al adolescente a
comprender que ser diferente no significa ser peor ni mejor.
- Potenciar su autoestima para que valore sus cualidades y
capacidades y no se avergüence de sus limitaciones.
- Un ambiente familiar positivo, sin caer en la sobreprotección,
proporcionará al adolescente la seguridad y el apoyo necesarios para
superar sus problemas.
Todas estas actitudes llevan a la
paciente a un estado de desnutrición y deshidratación, con todo esto el
metabolismo basal se baja y consecuentemente aparece disminución de la
temperatura corporal, disminución de la presión arterial, disminución de la frecuencia
cardiaca y dependiendo del uso de laxantes o diuréticos o del vomito tendremos
otro tipo de alteraciones metabólicas y glandulares como la desaparición del
periodo menstrual.
El tratamiento idóneo es combinar de
manera integral el tratamiento médico, el tratamiento nutricional, el
tratamiento psicológico y el tratamiento de fisioterapia.
Con respecto al tratamiento médico será
enfocado al grado de daño que presente el paciente, con la interacción del
internista y el endocrinólogo.
Con respecto al tratamiento
nutricional será progresivo y tratando de poco a poco llenar los requerimientos
básicos de la paciente sin que la paciente crea que este sistema nutricional la
"engordara" sino que le brindara mayor energía para salir más rápido
de su proceso actual.
Existen muchas propuestas
psicológicas como la psicoanalítica que recurre a experiencias infantiles y
después se trabajan con el paciente. Otros prefieren centrarse en los
sentimientos relativos a la comida y a la personalidad. Otros prefieren dar
terapia familiar e individual
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